El goalball es un deporte paralímpico para personas con discapacidad visual, caracterizado por la alternancia continua entre situaciones de ataque y defensa. Los factores de rendimiento en goalball son multifactoriales y afectan tanto a la eficacia ofensiva como defensiva.

En el ataque, la velocidad y la precisión del lanzamiento son factores clave del rendimiento en goalball. Se ha observado que la velocidad de lanzamiento se correlaciona positivamente con la altura, los años de experiencia y ciertos parámetros de equilibrio y control postural, de modo que los jugadores más altos y experimentados tienden a lanzar con mayor velocidad, lo que puede ser determinante para marcar goles. La fuerza de los miembros superiores e inferiores, junto con la estabilidad del core, resultan esenciales para transferir la fuerza y optimizar el lanzamiento.

No obstante, la precisión es tan importante como la velocidad, ya que lanzar rápido sin dirección no garantiza el éxito; por ello, se propone la utilización de tests específicos que evalúan la capacidad de anotar en zonas de mayor probabilidad de gol, útiles tanto para la selección como para el entrenamiento de los jugadores. En este sentido, se propone la aplicación del siguiente test para medir la precisión del lanzamiento. Se realiza con el observador situado detrás del deportista. Cada jugador realiza nueve lanzamientos de goalball (tres desde la derecha, tres desde el centro y tres desde la izquierda), utilizando el brazo y la técnica libremente. La portería se divide en nueve zonas de un metro cada una, marcadas en el suelo para facilitar la evaluación. Las zonas A, C y D se consideran las de mayor probabilidad de gol y los lanzamientos acertados en estas zonas suman 2 puntos, mientras que los goles en las zonas B y E suman 1 punto; los lanzamientos fuera de estas zonas no puntúan. La puntuación global corresponde a la suma de los puntos obtenidos en los nueve intentos.

Además, el control postural y la estabilidad del core no solo previenen lesiones, sino que también mejoran la capacidad de lanzar con precisión y potencia, por lo que el entrenamiento específico de core y equilibrio podría potenciar significativamente el rendimiento ofensivo.

En defensa, la capacidad de reaccionar rápidamente a estímulos sonoros es fundamental debido a la privación visual de los jugadores, y se ha desarrollado un test específico que simula el movimiento defensivo real, demostrando que la reacción es más rápida en tareas simples y con la pierna no dominante, lo que subraya la importancia de entrenar movimientos específicos y naturales. El análisis mediante sensores inerciales revela que los jugadores experimentan un mayor número e intensidad de impactos en la primera mitad del partido, disminuyendo en la segunda, probablemente como consecuencia de la fatiga acumulada y la adaptación táctica. Tanto la carga (Dynamic Stress Load, DSL) como la frecuencia cardíaca máxima son superiores al inicio del encuentro, lo que indica que la gestión de la fatiga y la recuperación son esenciales para mantener el rendimiento defensivo. Además, a medida que avanza el partido, los jugadores tienden a adoptar estrategias más conservadoras para minimizar la exposición a impactos de alta intensidad, lo que puede influir en la eficacia defensiva.

Para optimizar el rendimiento y la resiliencia de los jugadores de goalball, se recomienda implementar programas de fuerza y acondicionamiento enfocados en la estabilidad del core, el equilibrio y la fuerza, ya que estos aspectos contribuyen a una mejor capacidad para afrontar impactos y mantener un alto nivel de desempeño global. Asimismo, la evaluación integral de los deportistas debe incluir pruebas específicas de velocidad y precisión de lanzamiento, estabilidad postural y tiempo de reacción acústica, lo que permite una valoración más detallada y útil para orientar el desarrollo individual y colectivo de los jugadores.

En conclusión, los factores de rendimiento en goalball incluyen variables físicas (fuerza, estabilidad, equilibrio), técnicas (velocidad y precisión de lanzamiento), y perceptivo-motoras (reacción acústica), además de la capacidad de gestionar la carga de trabajo y la fatiga durante el partido. Es por ello que el entrenamiento debe ser integral, planteando actividades que combinen el desarrollo de la estabilidad en el core, el equilibrio y la fuerza para minimizar el efecto de los impactos, con entrenamiento técnico y perceptivo-motor con tareas específicas centradas en el propio deporte. La integración de tecnologías de medición y test específicos permite una evaluación más precisa y el diseño de entrenamientos personalizados para optimizar el rendimiento tanto en ataque como en defensa.

Referencias:

Bataller-Cervero AV, Bascuas PJ, Rabal-Pelay J, Gutiérrez H, Piedrafita E, Berzosa C. Attack and Defense Performance in Goalball: A Proposal for Throwing, Balance and Acoustic Reaction Evaluation. Biology. 2022; 11(8):1234. https://doi.org/10.3390/biology11081234

Comeras-Chueca C, Bascuas PJ, Berzosa C, Piedrafita E, Rabal-Pelay J, Gutiérrez H, Bataller-Cervero AV. Quantifying Trunk Impact Dynamics and Workload with Inertial Sensors in Goalball Players. Sports. 2024; 12(11):291. https://doi.org/10.3390/sports12110291