La cerveza sin alcohol ha ganado popularidad como bebida para el periodo posterior al ejercicio, principalmente por su aporte de antioxidantes, electrolitos y carbohidratos. Sin embargo, la evidencia científica disponible acerca de sus efectos sobre la recuperación muscular y la protección frente al daño asociado al ejercicio es escasa y, en algunos casos, muestra resultados contradictorios. Por ello, realizamos un estudio para aclarar el impacto real de la cerveza sin alcohol como potencial suplemento de recuperación en deportes de resistencia.
En el diseño experimental, dividimos veinte hombres jóvenes físicamente activos en dos grupos: uno consumió cerveza sin alcohol (10 mL/kg) tras cada sesión de carrera (1 hora al 80% de la frecuencia cardíaca máxima durante tres días consecutivos), mientras que el grupo control solo bebió agua. Evaluamos marcadores de daño muscular (actividad de la enzima lactato deshidrogenasa, LDH), actividad de enzimas antioxidantes (glutatión peroxidasa, GPx; glutatión reductasa, GR; catalasa, Cat) y valores termográficos en las piernas como indicadores de riesgo de lesión.
Los resultados que obtuvimos mostraron que el consumo de cerveza sin alcohol no produjo beneficios significativos en la recuperación respecto al grupo control. De hecho, la actividad de LDH, marcador de daño muscular, fue mayor en el grupo de cerveza sin alcohol, especialmente en el segundo y tercer día, lo que sugiere un posible efecto perjudicial sobre la recuperación muscular. Además, la actividad de las enzimas antioxidantes GPx y GR disminuyó en el grupo de cerveza sin alcohol, mientras que en el grupo control se mantuvo o aumentó tras el ejercicio. Los valores de temperatura cutánea en las piernas también fueron superiores en el grupo de cerveza sin alcohol, lo que podría estar relacionado con una mayor respuesta inflamatoria o daño muscular.

Por tanto, a pesar de la composición potencialmente beneficiosa de la cerveza sin alcohol, sus efectos sobre la recuperación y el estado antioxidante no solo son nulos, sino que pueden ser contraproducentes en el ejercicio submáximo repetido. Sin embargo, otros suplementos, como el aceite de oliva o la quercetina, sí han demostrado efectos positivos en la reducción del daño muscular y la mejora del rendimiento aeróbico. Queremos subrayar la importancia de basar la elección de suplementos en la evidencia científica y de considerar tanto la composición del producto como el contexto de uso.
Como conclusión, la cerveza sin alcohol no mejora los factores de recuperación ni el estado antioxidante tras ejercicio submáximo repetido, y puede aumentar el daño muscular. Por tanto, para optimizar el rendimiento y la recuperación en corredores, es preferible recurrir a suplementos con evidencia científica sólida y adaptar las estrategias nutricionales a las necesidades individuales del deportista.
Recomendaciones prácticas de suplementación para corredores:
- Prioriza la hidratación con bebidas isotónicas, especialmente en sesiones prolongadas o en condiciones de calor.
- Considera el uso de suplementos con evidencia científica que hayan demostrado reducir el daño muscular y mejorar la capacidad antioxidante.
- Incluye alimentos ricos en antioxidantes naturales (frutas, verduras, frutos secos) en la dieta diaria para favorecer la recuperación y la protección celular.
- Adapta la suplementación a las características individuales (edad, sexo, nivel de entrenamiento, tipo de esfuerzo) y consulta siempre con profesionales de la nutrición deportiva.
Referencias:
Piedrafita E, Gutiérrez H, Valero-Campo C, Bascuas PJ, Rabal-Pelay J, Bataller-Cervero AV, Berzosa C. Effects of Non-Alcoholic Beer after Running in Three Consecutive Days on Antioxidant Enzyme Activity and Muscle Damage Biomarkers. Applied Sciences. 2023; 13(17):9795. https://doi.org/10.3390/app13179795
